La vida del papa Francisco antes de ser papa

Es el primer papa americano de la historia y el primer no europeo desde hace más de 1000 años. Es el primer Jesuita y papa número 266. Es argentino de origen italiano. En el cónclave del 2005 quedó segundo, detrás de Joseph Ratzinger.

Jorge Bergoglio nació un 17 de diciembre de 1936, día de San Lázaro, patrono de los pobres, un santo venerado en Brasil y Cuba. El argentino es conocido por su defensa a favor de los más pobres. Es hijo de un empleado ferroviario y una ama de casa.

Antes de ser sacerdote fue ingeniero químico. Posteriormente, estudio el probando, período de preparación intelectual para los jóvenes sacerdotes, en la facultad de la Compañía de Jesús en Alcalá de Henares (Madrid).

Antes de ser papa llevaba una vida austera: solía utilizar el metro en Buenos Aires o autobuses en Roma, se podía ver con calzado desgastado y cuarteado de caminar. El vuelo hacía Roma lo hizo en clase turista y con pocas personas.

Celebra los oficios de Jueves Santo lavando pies a enfermos, presos o mendigos. En 2004, cuando hubo la tragedia de la discoteca bonaerense “Cromañón” con más de 200 muertos, fue a consolar las víctima y los familiares de forma muy activa.

Cuando fue nombrado cardenal utilizo la ropa del anterior para disminuir gastos. Cuando lo llamaban los sacerdotes por teléfono respondía como: Hola, soy Bergoglio. Aunque trabajaba en el palacio arzobispal, vivía solo en un pequeño apartamento al lado de la catedral de Buenos Aires.

Siempre le ha gustado levantarse y acostarse temprano. Prefería vestir la sotana negra de sacerdote que la púrpura de cardenal. Cuando salió en el balcón como nuevo papa, llevaba una simple sotana blanca. Y en vez de la cruz pectoral de oro, llevaba una más sencilla de metal.

Le gusta el fútbol y es seguidor del Club San Lorenzo, un modesto club bonaerense. Dicen que de jovencito le gustaba bailar el tango, en especial la milonga, y jugar al baloncesto.

Por lo que se refiere a la literatura, sus favoritos son los argentinos Jorge Luis Borges y Leopoldo Marechal. También le gustan Dostoievski y otros clásicos.

Habla italiano, inglés, francés, alemán y español. También habla palabras en el idioma guaraní, lengua en la que se comunican el 80% de los paraguayos.